Frasco de kéfir junto a cápsulas probióticas para recuperación tras antibióticos

Kéfir después de antibióticos: cómo y cuándo tomarlo

Respuesta directa: después de un tratamiento con antibióticos, tomar kéfir o un probiótico de varias cepas ayuda a repoblar la microbiota que el antibiótico arrasó. Lo ideal es empezar durante el tratamiento y continuar al menos 2 a 4 semanas después, separando la toma del probiótico unas horas de la del antibiótico.

¿Por qué los antibióticos afectan tu intestino?

Los antibióticos no distinguen entre las bacterias que te enfermaron y las bacterias buenas de tu microbiota: arrasan con ambas. Por eso es común terminar un tratamiento con diarrea, inflamación o digestión revuelta — tu ecosistema intestinal quedó desbalanceado.

¿Cuándo empezar a tomar kéfir?

No esperes a terminar el antibiótico. Puedes empezar desde el primer día, separando la toma del probiótico unas 2 a 3 horas de la del antibiótico para que el medicamento no mate los cultivos que acabas de tomar. Continúa al menos 2 a 4 semanas después de terminar, que es lo que suele tardar la microbiota en reequilibrarse.

¿Qué buscar en el probiótico?

Varias cepas (no una sola), suficientes cultivos vivos —al menos 10,000 millones de UFC— y un formato que llegue vivo al intestino. El kéfir destaca por su diversidad de cepas. The Kefir Pill aporta 12 mil millones de cultivos vivos en cápsula de liberación retardada, sin refrigeración, práctico para no interrumpir la rutina.

Guía completa: Cápsulas de kéfir y probióticos: ¿sirven?

Contenido informativo; no sustituye consejo médico. Contiene alérgeno: proteína de leche.

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